PRESENTACION
ESTIGMA DE LA DEPRESION
LA ULTIMA VERGUENZA
LA ULTIMA VERGUENZA
Hace varios años que inicie este blog. Como tantas veces nos ocurre a los afectados por esta enfermedad, aparecen los síntomas y anulan todos los proyectos, ilusiones y esperanzas y el proyecto se quedo durmiendo la espera interminable de un nuevo día, un nuevo despertar de quien lo pario y no lo pudo alimentar.
Hoy sí !!!, aprovecho la convocatoria del DIA MUNDIAL DE LA SALUD, que este año la OMS dedica a la DEPRESION, para retomar el proyecto y desenmascarar a la temible, sibilina, engañosa, destructora, persistente, torturadora y desbastadora enfermedad.
Después de tantos años, 10, 20, 30, 40, sufriendo sin sentido, entre pastillas, psiquiatras, psicólogos, terapeutas varios, montones de libros y conferencias, con la compañía inseparable de la maldita depresión, que aparece cuando menos se la necesita, para agravar y regocijarse con las dificultades y desgracias que va poniendo la vida en el camino, he decidido que ya es hora de tratarla de tu a tu y desenmascararla en lo posible, poniendo en evidencia sus partes débiles y sus maldades. Una de las principales artimañas de esta odiosa compañía, la depresión, es que utiliza la estrategia por todos conocida que consiste en aislar al enemigo para debilitarlo y vencerlo. Así podemos constatar que una de las mayores tragedias de los enfermos de depresión es la soledad e incomprensión en que se encuentran, entre sus familiares, amigos y sociedad, ¿cómo lo habrá conseguido la diabólica enfermedad?. y la otra estrategia que lleva al abandono y suicidio, es la tortura continuada, utilizada desde siempre por los hombres para doblegar la voluntad de sus prisioneros y obtener su rendimiento y confesión, cuando la victima llega al convencimiento de que la tortura no acabará nunca, esta vencida su esperanza y su resistencia. Por eso es fundamental el soporte firme y constante de los familiares y demás agentes sociales hacia las personas con trastornos de salud mental/depresión.
Toda enfermedad se identifica por las heridas o daños físicos que produce. La depresión es la enfermedad del alma, y el rostro es el espejo del alma. Así que fácilmente podemos evaluar el estado y evolución de la enfermedad y del paciente mirándole a la cara, de frente, sin miedo. Estas heridas, reflejadas por estos rostros, son como la lepra del alma, y como tal, se nos hace muy duro aceptar y mirarla de frente. En un caso de cáncer con perdida del pelo, algunos utilizan peluca, en los casos de depresión, habría que ponerse una mascara para ocultar los síntomas, ocultar la personalidad, ser un fantasma.
"Acartonado el corazón, los sentimientos abotargados, dolorida el alma. Quiero un lugar donde ser bien recibido, donde ser acogido con bondad, sin juicios ni prejuicios, donde no se ponga en duda mi voluntad, mis ganas de vivir, mis capacidades, muchas o pocas, como las de todos. Me duele, me duele, me duele…y a pesar de todo tengo derecho a vivir, al amor, a la compasión y comprensión, al trabajo y a la alegría". (...el grito de tantos...)
La ultima vergüenza.
A lo largo de la historia la sociedad ha estigmatizado a los grupos humanos que presentaban rasgos diferenciados inaceptables, incomprensibles, detestables o que representan un supuesto riesgo para el individuo o para la sociedad establecida, en sus valores éticos o estéticos, morales, religiosos o políticos, con la consecuente marginación desprecio y destrucción de éstos grupos.
En un somero repaso nos encontramos con la caza de brujas, la reclusión de los leprosos, la persecución de los cristianos y de los gitanos, los judíos, el cólera, la tuberculosis y recientemente: los afectados de cáncer, de sida y los homosexuales y lesbianas. Aunque parezca mentira la ultima vergüenza social, familiar e individual son las enfermedades mentales y mas concretamente la depresión.
Esta bien visto y da valor a la victima de cáncer, decir que luchó sin descanso hasta el final contra la enfermedad. No es contra la enfermedad de cáncer contra la que se lucha, es la muerte la que nos reclama y es contra la depresión, su mas fiel aliada, contra la que luchamos, que trata de doblegarnos, de rendirnos, que anula nuestra voluntad y ganas de vivir, convenciéndonos de que no hay solución y así nuestro organismo recibe el mensaje de tirar la toalla , de dejar de luchar contra la enfermedad, anticipando en muchos casos el final de forma dramática en un último acto de valor para acabar con el sufrimiento mediante el suicidio.
Estos son unos primeros apuntes para iniciar este proyecto que pretende dar luz y esperanza a la cantidad ingente de personas afectadas en menor o mayor medida y concienciar a los familiares de que la persona afectada de depresión no es ni mas ni menos que cualquier otro ser humano que sufre a consecuencia de lo que comúnmente llamamos enfermedad.
Se trataría pues de pensar que según la gravedad de cada caso, como en cualquier otra enfermedad, la persona estará más o menos incapacitada y es de justicia y humanidad, recibirla en el seno de la sociedad con comprensión, consideración y dignidad.
En esta sociedad de la información y comunicación, las personas con enfermedades mentales, depresión en su versión mas extendida, se encuentran estigmatizadas, tratando de ocultar la enfermedad ante la incomprensión, banalización y menosprecio.
La ultima esperanza para mantener la dignidad personal, la autoestima y la esperanza de participar y compartir la esencia de la vida con familiares y sociedad, consiste en el reconocimiento de la situación incapacitante, pero no invalidante, el carácter inofensivo para las personas que conviven, las grandes capacidades que poseen muchas de estas personas, que han dejado las más destacadas obras de arte, música e investigación.
En esta sociedad de la información y comunicación, las personas con enfermedades mentales, depresión en su versión mas extendida, se encuentran estigmatizadas, tratando de ocultar la enfermedad ante la incomprensión, banalización y menosprecio.
La ultima esperanza para mantener la dignidad personal, la autoestima y la esperanza de participar y compartir la esencia de la vida con familiares y sociedad, consiste en el reconocimiento de la situación incapacitante, pero no invalidante, el carácter inofensivo para las personas que conviven, las grandes capacidades que poseen muchas de estas personas, que han dejado las más destacadas obras de arte, música e investigación.

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